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7 de diciembre de 2011

Intervención psicológica en la diabetes

La metodología de evaluación e intervención que se debe realizar en la Unidad de Salud Mental y que se intenta evaluar en estos momentos, debe darse independientemente de cada situación concreta, debemos considerar unos planteamientos generales de evaluación o diagnóstico con objeto de operativizar lo más posible la intervención. Sería este planteamiento general el que nos posibilitaría definir cada situación y priorizar, en base a los resultados, las áreas de intervención psicológica y/o psicosocial.

1. Aspectos Generales de Evaluación ligados al Diagnóstico y Manejo de la Enfermedad:
- Cumplimiento, y dificultades respecto a éste, de las normas sobre la alimentación.
- Idoneidad en la administración de insulina.
- Realización de ejercicio.
- Dificultades y alegaciones en cuanto a la adherencia a las indicaciones médicas.

2. Valoración de la Dinámica Familiar:
- Valoración de los cambios producidos en los cuidados de los familiares no enfermos, así como su nivel de implicación en el tratamiento.

- Respecto al paciente:
• Tratamiento diferencial con respecto a los familiares.
• Manejo por parte de los familiares de conductas no pertinentes.
• Como asume y que miedos presenta frente a las pautas tendentes a la autonomía y frente a las anticipaciones negativas.
• Evaluar la existencia de absentismo escolar, rendimiento, problemas de interacción social y los posibles desajustes conductuales y/o emocionales.
• Evaluar, si hay deterioro cognitivo, la posibilidad de algún trastornos específico.

- Factores Contextuales de Valoración:
Son elementos que aparecen interrelacionados con el medio familiar como sistema dinámico, el individuo y el contexto socio-escolar. Para hacerlo de forma didáctica, vamos a considerarlos, sin embargo, de forma independiente.

- Adherencia al Tratamiento:
• Nivel de compresión de las indicaciones.
• Por diferencias entre los familiares
• Por conflicto parento-filial.

- Valoración del entorno familiar:
• Nivel de estrés y manejo del mismo.
• Habilidades de los miembros de la familia para el ajuste y afrontamiento.
• Salud psicológica de cada uno de los miembros.
• Apoyo social.

- El paciente y la dinámica familiar:
• Medidas puestas en marcha para evitar el aislamiento social.
• Evaluar las posibles limitaciones impuestas para la interacción.
• Miedos al rechazo social debido a la enfermedad.
• Medidas puestas en marcha, e idoneidad de las mismas, para favorecer el autocuidado.
• Aparición y abordaje de conductas internalizantes: Miedos, fobias, ansiedad, depresión, retraimiento y bajo autoconcepto.
• Aparición y abordaje de conductas externalizantes: Incumplimientos, desafíos a las figuras de autoridad, agresiones, irritabilidad, autolesiones.

En la valoración de los aspectos anteriores debería utilizar una entrevista estandarizada apoyada por cuestionarios específicos con suficiente validez y fiabilidad.

Una vez obtenida la información deberemos priorizar cual será el área de intervención y las hipótesis respectos a las causas que estén motivando los problemas detectados. Normalmente, las áreas de intervención pueden darse en
- El ámbito familiar como sistema.
- En el ámbito neurocognitivo y/o escolar.
- En el ámbito individual.

Respecto al tipo de intervención, propongo las que habitualmente se utilizan, sin que esto suponga infravalorar otros planteamientos diferentes. En este sentido, consideramos diferentes modelos de intervención, así como la pertinencia de aplicarlos, en cada situación concreta:

- Entrenamiento en la solución de problemas:
Previa definición y formulación del /los problemas, proponemos un plan de generación de soluciones alternativas, así como la toma de decisiones en base a la anticipación positiva de los resultados, la evaluación de los mismos y la elaboración de un plan de soluciones.

- Técnicas de inoculación y afrontamiento al estrés:
Normalmente se analizan los factores estresantes así como la disponibilidad de recursos para hacer frente en cada miembro de la familia. La estrategia de superación que suelen utilizarse son las charlas que sirvan de catarsis y alivien el malestar. Suelen darse recomendaciones, tanto cognitivas como conductuales, que sean útiles para hacer frente a la situación.

Aunque me baso en el Modelo de Volkman y Lazarus, procuramos adaptarlo a cada situación y familia con objeto de que sea lo más eficaz posible. De todas formas, intentamos seguir la secuencia de Fase Educativa o de conceptualización, Fase de Adquisición de habilidades de afrontamiento y una Fase de Aplicación. En la Fase de Adquisición utilizamos frecuentemente la relajación como procedimiento que facilite el control emocional.

Aunque no forma parte, estrictamente hablando, de este modelo, si que incluimos la información acerca de la enfermedad, la insistencia en el mantenimiento del estilo de vida, tanto del paciente como de los demás miembros de la familia, así como la indicación de que participen en Escuelas de Padres, Grupos de Apoyo y Asociaciones de Afectados.

Insisto en que el paciente participe en campamentos de verano que creemos se trata del lugar idóneo para aprender técnicas de autocuidado con un modelado que es, prácticamente, imposible conseguir en intervenciones o charlas descontextualizadas.

- Terapia Racional Emotiva:
Es una de las técnicas más útiles, tanto en el abordaje psicoterapéutico de los familiares como de los pacientes. Seguimos, habitualmente el esquema clásico: la explicación del esquema A (acontecimiento activador), B (creencias acerca de A), C (consecuencia emocional y conductual); detección de creencias irracionales, discusión acerca de las creencias, y alternativas.

La aplicación concreta es adaptada a cada caso y su indicación se realiza en base a los datos aportados por la evaluación inicial del problema.

- Técnicas de Condicionamiento Clásico:
Cuando existen miedos bien estructurados en relación a la enfermedad o a la toma en cargo por parte del sujeto de técnicas de autocuidado (inyecciones de insulina) solemos aplicar algunas de las técnicas de desensibilización procedentes de este paradigma.

EL CÁNCER

El cáncer es una enfermedad que en la actualidad es la segunda causa de muerte en el país, ante lo que ha aparecido un sin número de investigaciones originando nuevas formas de tratamiento, apareciendo así la psicooncología, con lo que se busca darle al paciente enfermo una atención integral y multidisciplinaria. Para lograrlo se aborda la evaluación, la prevención y el tratamiento. La evaluación es el punto de partida que servirá para establecer las estrategias de atención, y que consiste en una apreciación en todas las áreas del sujeto. La intervención consiste en contener al paciente para que sobrelleve el padecimiento a partir de las diferentes técnicas terapéuticas utilizadas en las distintas fases del cáncer. La prevención resulta un factor imprescindible para contrarrestar dicha enfermedad y se va actuando desde las necesidades del contexto.

Se considera que el termino etimológico de esta enfermad, se deriva de dos fuentes; en latín y griego. En griego hace referencia a los cangrejos, porque se va agarrando de lo que encuentra en su camino.

El cáncer es una enfermedad en la cual el organismo crea un exceso de células malignas. La metástasis es la implantación del tumor en otra área del organismo, de las células originarias del cáncer. Esto hace la diferencia entre un tumor maligno y benigno, que se encuentra limitado y no invade ni produce metástasis.

Todos los tipos de cáncer son causados por anormalidades en el material genético de las células. Estas anormalidades encontradas en las células cancerosas pueden ser de manera distinta tales como: mutación puntual, translocación, amplificación, deleción, y ganancia/pérdida de todo un cromosoma. Existen genes que son más susceptibles a sufrir mutaciones que formen cáncer. Es importante mencionar que de acuerdo a donde se forme el cáncer; es como se le va a llamar; es decir, en donde se aloje el tumor maligno en alguna parte del cuerpo así se le nombrará, por ejemplo si este se aloja en garganta, se le denominara cáncer de garganta, de pulmón, de mama, etc.

Existen distintas maneras de llamar al cáncer, una de ellas es la neoplasia, que significa célula cancerosa o tumor maligno.

Composición del Cáncer
Este tiene dos componentes básicos en su estructura los cuales son:
1. Las células neoplásicas proliferantes que constituyen el parénquima; es decir, el tejido del tumor que se encuentra formando ya una pelota.
2. Su estroma de sostén, constituido por tejido conectivo y vasos sanguíneos.

Evaluaciones a pacientes con cáncer

Existen diferentes evaluaciones que toman en consideración para ver a un sujeto como una persona completa, estas son:

• La evaluación física: en esta se despliegan varios aspectos como lo son: el tipo y estadio de la enfermedad, así como lo relacionado con la alimentación y efectos que tiene la enfermedad (International Cancer Consultants, 2009).

• La evaluación familiar: aquí se toma en cuenta las características del paciente y de la familia, el apoyo y atención que recibe, las creencias, el nivel de educación con la que cuenta, con la finalidad de tener un conocimiento más cercano al ambiente en el que se desenvuelve el paciente. Es fundamental conocer si cuenta con algún seguro médico que pueda proporcionarle los servicios, o lo realizara de manera independiente, si tiene el paciente la posibilidad de solventar los gastos etc.

• Evaluación espiritual: en este punto se observará la importancia que tiene para el sujeto la espiritualidad que tiene que ver con la paz interior y la religión, o el papel que juega alguna creencia, puesto que si se encuentras, hay una probabilidad de que haya de alguna manera un soporte para la persona, ya que puede ser un elemento esperanzador y esta a su vez provee un bienestar, de esto se desconoce si hay algún estudio científico que lo pruebe, pero bien podría relacionarse.

Posterior al diagnóstico y a la anterior valoración, es muy importante evaluar al paciente sobre el conocimiento de su enfermedad, y su estado actual, si conoce el pronostico de la misma, y si tiene el conocimiento de que se tenga que hacer a partir de ese momento, así como también, si conoce las instituciones, asociaciones y hospitales que cuenten con los servicios para su tratamiento. Y si lo desconoce, será necesario que el psicólogo le informe sobre el tema, de una manera precisa y clara.

• Evaluación psicológica: este punto en el que compete este trabajo, y es por eso que se realiza una valoración minuciosa para crear un plan de trabajo, a la medida del paciente, en donde se tomará en cuenta, el estado actual del paciente a partir de que sabe que tiene la enfermedad, para descartar cualquier trastorno, y por supuesto para tomar las medidas pertinentes para la aceptación a la presente circunstancia y para la adaptación a la misma, ya que si existe algún trastorno entonces será importante trabajarlo. Además, para ese entonces, se tendrá que estar haciendo un trabajo multidisciplinario en conjunto con el oncólogo o la parte médica requerida.

Para este tipo de evaluación se utiliza primeramente, la observación, la entrevista, y se pueden utilizar algunas pruebas psicométricas que permiten ahorrar tiempo obteniendo con precisión el estado psicológico del sujeto, una prueba utilizada es “El CAEPO es el resultado de varios años de trabajo con pacientes oncológicos, enfermos de diversos tipos de cáncer, en los que se vio la necesidad de disponer de instrumentos de evaluación psicológica que permitieran valorar el modo en que estas personas afrontan el estrés derivado de su situación. Aunque la intención primera del cuestionario fue la evaluación del modo de afrontamiento de los pacientes neoplásicos...”.

Entonces, el trabajo del psicólogo consiste en varios puntos a trabajar con el paciente en el proceso de la enfermedad; ser un soporte, puesto que las investigaciones han demostrado que el paciente que tiene también un tratamiento psicológico.












Prevención del cáncer

Las clasificaciones sobre los niveles de prevención se han realizado atendiendo a varios referentes como:
• Los tipos de prevención que corresponden a los diferentes momentos de evolución de la enfermedad.
• Los diferentes niveles de atención en salud (primario, secundario y terciario).

Esto permite delimitar de alguna forma, los campos de acción y entonces mirar hacia las especificidades necesarias, pero sin perder de vista el resto de los puntos que conforman el todo.
La enfermedad cancerosa ha estado siempre acompañada de repercusiones de todo tipo, la que en este caso se revisará, será la repercusión desde el área psicológica.
Buscando generar esfuerzos para la prevención, surge en el año de 1992 un nuevo término, la “psico-oncologia”, derivado de las dificultades encontradas en el tratamiento a dicha enfermedad.

El psicólogo formado en ésta área debe asumir el soporte psicológico, desde el diagnóstico hasta la curación o muerte del paciente. Se puede definir entonces a la Psico-oncologia como una sub-especialidad de la oncología, y que cuenta con, los siguientes objetivos:

1. Prevención primaria: es anticipatoria, es decir, se lleva a cabo antes de que surja la enfermedad impidiendo su aparición. Y desde se toman en cuenta distintos aspectos como:

• Estilos de vida: cambiar los hábitos comportamentales implicados, como el consumo del tabaco y del alcohol.
• Estrategias psicológicas: implementar programas de reestructuración o de reaprendizaje, en los que se consideran los beneficios a largo plazo.
• El estrés: influye sobre la iniciación del cáncer de forma directa. Desde el punto de vista de la prevención primaria, y con un abordaje meramente psicológico, se podría enseñar a las personas que se encuentran en alto riesgo, estrategias adecuadas para minimizar el riesgo.
• Estrategias psicológicas: que cuenten con las habilidades suficientes para enfrentarse a una situación de alto riesgo.
• Comportamiento alimentario: sustituir los actuales hábitos de alimentación nocivos por unos saludables. Haciendo una serie de recomendaciones para llevar una dieta apropiada.
• Actividad física: con el ejercicio se posee un riesgo menor de contraer cáncer, se tendría entonces que implementar intervenciones preventivas desde este rubro, tanto individuales como grupales y hasta comunitarias, enfatizando sobre la importancia para la vida diaria.
• Rayos ultravioleta del sol: existe una clara relación entre la exposición a los rayos UV y el cáncer. Los objetivos de la prevención hecha desde éste rubro abarca modificación de actitudes, y reducir la exposición a la luz solar.
• Variables relacionadas con la sexualidad y la reproducción.

Todo lo anterior nos indica que desde la prevención en psico-oncología, la salud de las personas no es solo un estado cuya integridad hay que proteger, sino que además la salud puede mejorar integrando todas las habilidades adquiridas desde la prevención.

2. Prevención secundaria: es partir de la detección de la enfermedad, entre mas pronto sea, existen mayores posibilidades de contrarrestarla. La información llega y es asimilada de forma diferencial, atendiendo a los distintos estratos sociales de la población. La labor del psicólogo consistirá en elaborar programas de entrenamiento que logren una mejor comunicación entre el personal dedicado al cuidado de la salud y los pacientes, con el fin de conseguir un óptimo recibimiento de la información.

3. Prevención terciaria: (intervención terapéutica, rehabilitación y cuidados). El objetivo es lograr que el paciente siga fielmente los tratamientos. Evitar que el enfermo caiga en estados de ansiedad y depresión que pueden agravar la situación. Entrenamiento del personal sanitario para mejorar la relación con el paciente y la enfermedad.